Gobierno Digital
  Inicio | Sociedad de la Información | Marco Jurídico | Opciones tecnológicas | Publicación Abierta
Estás en: Inicio > Opciones tecnológicas > Conflicto entre proveedores - siguen las pulseadas
Conflicto entre proveedores - siguen las pulseadas
09.03.2004

Aunque algo eclipsado por la operación Telefónica-BellSouth y cierto silencio mediático, sin dudas el tema de la semana fue el affaire NAP CABASE. Y fue tema de conversación porque muchos tuvieron que penar con una Internet nacional que por momentos era lenta y errática. Esto fue la resultante de una reducción en la capacidad de los enlaces al NAP de Telecom, Advance, PRIMA e Impsat, según un comunicado de CABASE.

El NAP es un punto donde se interconectan todos los proveedores para intercambiar tráfico. El tema es que desde su puesta en marcha, 5 años atrás, este intercambio de tráfico fue libre, quizás con ánimos altruistas de hacer crecer a Internet en Argentina, quizás con objetivos comerciales futuros (el primero te lo regalo, el segundo te lo vendo). Hoy la situación es distinta: creció el mercado hasta superar los 5 millones de usuarios y el 1,8 millón de conexiones. El tráfico creció aún más debido al desarrollo de la banda ancha y de las aplicaciones P2P. Y también aparecieron competidores que lograron crecer en este segmento. Ante este marco, las telcos denuncian que son perjudicadas por el libre intercambio del tráfico en el NAP, planteando el pago por la interconexión nacional, tal como se hace para la interconexión internacional.

Hay quienes creen ver en esta movida un intento de los grandes de Internet de aplastar a los pequeños ISP. Pero en realidad quienes están en la mira son empresas como iPlan, Fibertel y otras. Según una telefónica, sólo las dos primeras de la lista representan el 46% del tráfico desde CABASE hacia su red, mientras que los pequeños ISP, todos juntos, representan el 9% del tráfico. Así, las telefónicas sostienen que los ISP medianos y grandes aprovechan su conexión nacional gratuita para ofrecer tarifas más bajas. Y a esto se suma algunos vendedores de conectividad internacional que ofrecen en sus paquetes conectividad nacional gratis por estar en el NAP.

Por el lado de CABASE o sus miembros, no hay legalmente nada que se pueda hacer frente a este cambio de condiciones, ya que fue resultado de un acuerdo libre entre socios de una cámara pero no un contrato que pueda ser llevado a la justicia. Por lo tanto, no llama la atención que, en su comunicado de prensa, CABASE reconozca el problema y prometa trabajar en una nueva política de intercambio de tráfico pidiendo que, mientras tanto, se mantenga la capacidad suficiente como para no afectar el servicio. Esto implica una estocada final al NAP libre. Un escenario posible es que se asocien para comprar conectividad nacional en volumen, tal como lo hicieran oportunamente con el NAP internacional.

En definitiva, se trata de un conflicto comercial, puramente entre privados, pero donde las consecuencias alcanzan en distinto grado a más de 5 millones de usuarios. Y es en este aspecto donde fue ¿llamativo? el silencio oficial. Ni la Secretaría de Comunicaciones, ni la CNC (con sus líderes de viaje por la Antártida), ni la Secretaría de Defensa de la Competencia dijeron esta boca es mía. Es cierto que se trata de materia no regulada, pero por las dimensiones e implicancias actuales y futuras de Internet es de suponer que el Estado no debería mostrarse totalmente prescindente en estos temas. Una adecuada regulación es la mejor forma de asegurar una competencia justa y un servicio que funcione.

Más allá de que se esté de acuerdo o no con los reclamos y procedimientos, lo cierto es que en breve todo ISP terminará pagando por la conectividad nacional, quizás no tanto como se habla (se dice US$ 350 el MB), pero pagando al fin.

Este nuevo costo generará presión en el precio de los servicios que mayor capacidad de transmisión demandan, principalmente el hosting y los accesos de banda ancha. Lo del hosting es sencillo, ya que alcanza con modificar el precio. Los accesos son más complicados porque implica replantear productos. No sería descabellado un modelo de abono fijo más excedentes (al estilo de la telefonía móvil, aunque no por tiempo sino por tráfico). No será en lo inmediato, pero estará presente en el radar. Adicionalmente, un cambio en el pricing de la banda ancha también tendría repercusión en los costos de los accesos públicos.

Pero no solamente la presión en los costos será superior, sino que probablemente sea creciente, ya que así es el consumo de ancho de banda debido a la popularización de aplicaciones P2P al estilo de Napster antes y Kazaa hoy. Según cifras de las telcos, el P2P representa desde el 50% del tráfico durante el día, llegando hasta un 80% durante la madrugada. Y este tráfico no solo es entrante sino también saliente, ya que las máquinas de los usuarios actúan de servidores de archivos.


Fuente: Info Carrier y Asoc.

Publicado por Giselle el Marzo 9, 2004 01:51 PM
Comentarios
Haga un comentario