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La cara cambiante del software libre
14.04.2004

SEGUNDA GENERACIÓN DEL CÓDIGO ABIERTO
La cara cambiante del software libre

Una nota publicada por laflecha.net 00:08 - 14/04/2004

El estereotipo de un simpático o huraño (quién sabe) programador trabajando a altas horas de la madrugada está bastante en desuso. La segunda generación de proyectos de código abierto responde a demandas específicas del mundo de los negocios, y las personas que construyen esas aplicaciones están obteniendo dinero por ello, incluso si el código que escriben va a ser libre.

“El desarrollador open source de hoy es un gran profesional que lleva desarrollando su actividad por un periodo de unos diez años y está en la nómina de una empresa”, comenta el vicepresidente de Novell, Jeff Hawkins. “Novell, IBM o HP empleamos personas para trabajar en proyectos de código abierto, por supuesto”.

No existen estadísticas disponibles sobre qué cantidad de trabajo es realizado por desarrolladores “en nómina” y por desarrolladores voluntarios provenientes de la comunidad open source. El cuadro se vuelve más oscuro cuando intentamos evaluar las contribuciones de éstos en términos de líneas de código.

“Suele pensarse que los proyectos son realizados por grupos enormes, y que existen cientos de personas que contribuyen en él”, comenta Bob Bickel, vicepresidente de desarrollo corporativo y estrategias en Jboss, quienes crean y soportan servidores con software de código abierto. Pero en realidad, si hablamos de desarrollo comercial de software, únicamente un pequeño grupo de personas escribe la mayor parte del código. “Puede haber cientos de personas que contribuyan... con una línea de código”, según Bickel.

También es una cuestión de puntos de vista. A los abogados independientes les gusta puntualizar los miles de proyectos listados en SourceForge, la gran central de desarrollo de código abierto.

“Si te diriges a Source Forge, verás que existen 824,069 desarrolladores de código abierto registrados en la web trabajando en 78,915 proyectos. Decir que todos ellos son “desarrolladores pagados por una empresa” está más cerca de un cuento que de la realidad, comenta Jon “maddog” Hall, director ejecutivo de Linux Internacional.

Los ejecutivos de compañías open source cuentan que la mayoría de esos proyectos están atascados. La razón, según comentan, parece ser simple: “si hay mucho trabajo alrededor de un proyecto de código abierto, el desarrollador tien que conseguir una compensación económica por algún camino, sombra o forma”. Sólo hay unas pocas personas que pueden trabajar sobre un proyecto y hacerlo de forma desinteresada”, comenta Bickel.

Según Bickel hay dos maneras de financiar software libre: crear una empresa que pueda sacar beneficios de servicios de ese código abierto, o encontrar un abuelo/padre/empresa dadivosos. Desde el comienzo de los años 90, los patrocinadores corporativos han jugado un rol in crescendo. Primero, contratando a los desarrolladores y luego, dándoles manos libres a la hora de trabajar en código abierto.

Pero ahora las empresas quieren más. Demandan más. Sus consumidores necesitan ciertas funciones o aplicaciones, y las necesitan rápido.

El código abierto se ha convertido en un híbrido que opera en el borde entre comunidad y corporatividad. Provee desarrolladores contratados a las compañías que necesitan integración con la tecnología open source. Los clientes pueden decirle a los programadores qué es exáctamente lo que ellos quieren que hagan. “El camino más eficiente es contratar a alguien para programar el código que sabes que necesitas”, comenta Hall. Pero negociar en ese borde entre trabajo en nómina y código abierto es muy delicado.

Desarrollar código abierto internamente y luego lanzarlo a la comunidad para que lo revise y lo mejore si es posible, es la prueba de la mejor unión de ambos mundos. “La comunidad siempre es muy buena respondiendo a los problemas. Puedes obtener respuestas siempre que las necesites, garantizado”, comenta Hall.

El desarrollo de Linux seguirá su curso, según Hall. Habrá personas que desarrollen proyectos y puedan contribuir con ellos a la comunidad, habrá personas que trabajen desde las empresas desarrollando código, y por supuesto, seguirán existiendo personas que trabajen sobre el kernel de linux simplemente porque les gusta. Lo harán en su tiempo libre, harán muy buen trabajo, y seguirá siendo su hobby.

Vínculo a la nota original: http://www.laflecha.net/canales/softlibre/200404141/

Publicado por JorgeS el Abril 14, 2004 08:32 AM
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