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Los libros electrónicos atacan de nuevo
15.07.2004

Pese a los avances de la nueva generación, todavía no superan a los de papel

Por Phred Dvorak
The Wall Street Journal

TOKIO — Los apasionados de la tecnología han soñado mucho tiempo con el día en que el contenido de libros, revistas y periódicos pueda ser descargado en un lector digital. Sin embargo, a pesar de la erupción de contenido digital y aparatos para leerlo, lo que se publica en papel sigue predominando, en parte porque nadie ha sido capaz de hacer algo más portátil y legible.

Ahora, las dos mayores compañías de productos electrónicos de consumo, Sony y Matsushita Electric Industrial, fabricante de los aparatos Panasonic, buscan dar nuevos bríos al libro digital, aunque por ahora tan sólo en Japón.

Ambas comenzaron recientemente a vender lectores electrónicos que permiten ver diversos contenidos descargados de sitios de Internet. Pero a pesar de algunos servicios atractivos y una convincente tecnología, pasar una semana haciendo pruebas con el Librie, de Sony, y el SigmaBook, de Panasonic, me hizo recordar lo fantástico que es el papel.

El Librie de Sony obtiene una alta calificación por su tamaño: con 238 gramos de peso y 13 centímetros por 19 centímetros es más pequeño y tan sólo un poco más pesado que el manual de instrucciones de 138 páginas que le acompaña. Pero la característica que más llama la atención es su pantalla: la primera aplicación para consumidores de algo llamado "tinta electrónica". La tecnología, desarrollada por E Ink, de Cambridge, Massachusetts, forma imágenes al reunir electrónicamente partículas microscópicas de pigmento blanco y negro que flotan en minúsculas cápsulas en el interior de la pantalla.

El resultado es una visualización que usa muy poca energía y tiene un aspecto casi idéntico a la tinta negra impresa sobre papel blanco. Es un gran avance en relación con las pantallas de cristal líquido que son comunes en los teléfonos celulares, las computadoras portátiles y las PDA.

Me llevé conmigo el Librie cuando fui por un café, atravesando un oscuro pasillo, entrando en un ascensor y saliendo a la calle con una fuerte luz del Sol, sin parar de leer por el camino. También me permitió agrandar el tamaño del texto hasta un 200%, y tiene una serie de diccionarios incorporados para una rápida consulta.

Pero no funcionó tan bien en mi prueba de gráficos con Cyborg 009, un cómic de Shotaro Ishinomori. La pantalla dejó una tenue sombra de las líneas de la página previa en las áreas oscuras de los dibujos. Además, con sólo cuatro niveles de gris, las imágenes parecían a veces esbozos.

La pantalla del Librie, relativamente pequeña, también fue un problema. En lugar de reducir la página original para encajar en la pantalla, los editores de Cyborg 009 decidieron colocar una viñeta en cada página. El ritmo del relato se volvió tan lento que acabé aburriéndome, incluso en medio del despliegue de una batalla entre cyborgs y robots malvados. Parte del problema es que la respuesta de la pantalla de Librie es insoportablemente lenta. "Pasar" una página toma un segundo completo, y usar el dial giratorio para mover el cursor a través de los menús es frustrante.

Donde el Librie falla de veras es en su manejo de contenido digital. Sólo puede ver contenido que procede de un sitio operado por Publishing Link, compañía afiliada a Sony con inversiones de la mayoría de las grandes casas editoriales de Japón. Los usuarios descargan los libros digitales a sus computadoras desde ahí y luego los transfieren al Librie, aunque sólo 600 títulos están disponibles. Es más, el derecho del usuario al contenido caduca tras 60 días, y los únicos libros en que encontré en mi idioma eran libros de texto.

El modelo de alquiler mantiene los precios relativamente bajos. Pagué unos US$2,92 por "alquilar" la autobiografía del artista de cómic Shigeru Mizuki, que se vende nuevo por unos US$5,64 en Amazon Japón.

El lector SigmaBook de Panasonic comparte el considerable precio del Sony de US$370, pero supera parte de los problemas de éste. Aunque el sitio de contenido en línea de Panasonic, SigmaBook JP, tiene tan sólo un centenar de títulos, el SigmaBook acepta contenido descargado de un sitio independiente llamado Libros de 10 Días, que ofrece principalmente cómics, pero alardea de tener 5.400 títulos.

El SigmaBook se adapta mejor a leer cómics porque tiene dos pantallas. Con algo más de 18 centímetros, son mayores que la del Librie y tienen más matices. Pero el aparato es el doble de grueso y casi el doble de pesado que el Librie.

Comprar productos digitales de SigmaBook JP o Libros de 10 Días es algo más barato que comprar el libro en sí. Además, una vez que lo compre, posee al menos una copia que, bajo el sistema de protección de copia de Panasonic, reside en su computadora pero puede "ser prestada" para ser leída en el SigmaBook.

En general, sin embargo los servicios de SigmaBook son complejos y confusos de usar. El lector no tiene memoria interna, con lo que el contenido debe ser transportado a una tarjeta de memoria SD usando un aparato especial compatible con el sistema de protección de copia de SigmaBook.

Además, hacen falta programas de software diferentes para manejar los libros comprados en SigmaBook JP y en Libros de 10 Días. He contado hasta seis tipos de software, según el libro.

Y como el Librie, las pantallas del SigmaBook son extremadamente lentas. Panasonic optó por una tecnología LCD que no requiere luz de fondo o energía para mantener la imagen. Pero las pantallas de azul sobre gris ofrecen un escaso contraste y son difíciles de ver en ángulo.
---Fin de Nota---

Publicado por JorgeS el Julio 15, 2004 09:42 AM
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