Nota publicada por Mylene Mangalindan y Robert A. Guth
The Wall Street Journal
En los últimos doce meses, los fabricantes de adware, acusados de contaminar Internet con anuncios no solicitados, han estado tratando de adoptar usos más benignos de su tecnología. Ahora, esos esfuerzos recibirán una importante aprobación por parte de Microsoft, que se encuentra en conversaciones para adquirir Claria, uno de los fabricantes de adware más conocidos.
Hace un año, los fabricantes de programas de adware eran parias y se les culpaba de contaminar Internet con anuncios no solicitados y de secuestrar a los programas de navegación para llevarlos a páginas Web no deseadas.
Pero en los últimos doce meses, los fabricantes de adware han estado tratando de limpiar su negocio y adoptar usos más benignos de su tecnología.
Ahora, esos esfuerzos recibirán una importante aprobación por parte de Microsoft, que se encuentra en conversaciones para adquirir Claria Corp., uno de los fabricantes de adware más conocidos, informan fuentes cercanas.
Sin embargo estas mismas fuentes agregan que las conversaciones han desatado un debate al interior de Microsoft, con un grupo argumentando que el gigante de software dañaría su reputación si adquiere a Claria, cuyas prácticas han generado quejas de los consumidores, reguladores y empresas de Internet.
Los críticos dicen que Claria (anteriormente conocida como Gator Corp.), al igual que otros fabricantes de adware, no describe claramente lo que hace el software y que los consumidores a menudo, y sin saberlo, descargan estos programas junto con juegos gratis o software para intercambiar música.
Pero otro grupo al interior de Microsoft piensa que la tecnología de Claria podría ser útil en su batalla contra Google Inc. y Yahoo Inc. en el creciente mercado de venta de publicidad en línea. En particular, estas fuentes dicen que la tecnología de Claria, que rastrea los movimientos de los cibernautas, le permitiría a Microsoft ofrecer a los anunciantes un público más preciso y a los consumidores más control sobre los anuncios que reciben.
Estas personas dicen que los ejecutivos de Claria comenzaron a acercarse a Microsoft y a otros en el segundo semestre del año pasado para hablar sobre su red de enlaces de comportamiento o behavior link, que enviaría anuncios incrustados en un navegador de Internet o en otro software en vez de depender tanto de los avisos pop-up, que han fastidiado tanto a consumidores como a reguladores. Los nuevos tipos de anuncios podrían aparecer, por ejemplo, en una barra de herramientas para hacer búsquedas.
"Para que Microsoft gane dinero con las búsquedas de una manera tan efectiva como lo hace Google, Microsoft tendría que encontrar una forma de sortear las patentes de Google", dice David Moll, presidente ejecutivo de la compañía de software antiespía Webroot Software Inc. "Claria ha estado acumulando datos sobre la conducta de los consumidores. Esa información es vital para lo que Microsoft quiere usar a cambio de pasar sobre las patentes de Google".
El debate al interior de Microsoft resalta las a veces conflictivas agendas en la compañía de Redmond, Washington, y sucede mientras trata de corregir fallas en su software que permite la propagación de virus, gusanos y otras amenazas electrónicas. Entre estas amenazas se encuentra el spyware, o software espía, que puede rastrear a los usuarios en línea y capturar las contraseñas y otros detalles personales a medida que los usuarios los ingresan. A principios de año, Microsoft adquirió a Giant Company Software Inc., que produce software para encontrar y eliminar a los espías.
Sin embargo, algunos expertos en computación dicen que hay una línea muy delgada entre spyware y adware y que si Microsoft comprara a Claria terminaría involucrado con una industria con mala fama.
Ejecutivos externos se preguntan cómo Microsoft, por ejemplo, podría liberarse de las potenciales violaciones a la privacidad asociadas con las antiguas prácticas de Claria. Incluso los propios ejecutivos de Microsoft han expresado anteriormente su preocupación sobre los turbios acuerdos de consentimiento del consumidor usados por algunas compañías de software. Funcionarios de Microsoft no quisieron hacer comentarios para este artículo.
Pese a las preocupaciones con respecto a esta práctica, el adware está extraordinariamente extendido: Claria dice que su software estaba en más de 40 millones de computadoras a fines del año pasado.
Cerca del 58% de los usuarios en línea han borrado u obstruido las cookies que rastrean sus movimientos en la red, de acuerdo con un estudio de Jupiter Research de 2004. Las cookies son clave para la forma como las firmas de adware envían los anuncios. Los consumidores también están usando software antiespía para combatir intrusiones indeseadas. Muchos de estos programas también eliminan el adware.
Los fabricantes de adware dicen que sufren con la confusión del software antiespía e insisten que sus programas no roban información, y que son instalados sólo después de que el usuario los acepta.
Algunos analistas y defensores de los consumidores dicen que los fabricantes de adware sólo pueden culparse a sí mismos por la confusión. Los críticos dicen que las compañías de adware prosperaron inicialmente al vincular su software a programas populares de juegos y música y presentando a los consumidores acuerdos turbios que no dejaban claro lo qué estaban descargando o lo qué hacía. "Los usuarios no saben lo que está pasando por sus computadoras", dice Dave Methvin, jefe de tecnología de PC Pitstop LLC, fabricante de un software para diagnosticar problemas informáticos. Adware "es otra categoría de software que la gente no cree que tiene cabida en su computador".
---.---

