Nota publicada por madriddigital.info
Fuente: Patricio Arana (Diario La Nación).
PARIS.– Al borde de la crisis, sin la esperanza de iniciar un diálogo constructivo con los estudiantes más reacios al Contrato de Primer Empleo (CPE), el gobierno francés parece estar perdiendo la batalla, pero no sólo en las calles, sino en un lugar libre y mucho más importante: el ciberespacio.
En 1968 los estudiantes tenían un sólo espacio de diálogo común e interactivo: las asambleas públicas. Para formarse una opinión recurrían a la prensa, al diálogo y a los panfletos. Era la época en que fumaban Gitanes, ocupaban las terrazas de los cafés y se las arreglaban para concretar alguna pegatina por el Barrio Latino o realizar pintadas contestatarias.
Eso quedó en el pasado. Hoy, los estudiantes arman sus cigarrillos –el precio del atado es prohibitivo–, toman café de máquina, no creen en las utopías, con sus celulares se buscan en las manifestaciones, a través de Internet convocan las asambleas generales, y en los blogs, verdaderos protagonistas de la lucha actual, llevan a cabo una batalla de argumentos en contra o a favor del nuevo contrato laboral.
Aunque el venerable panfleto, de todos los tamaños, colores e insignias sigue presente en el corazón del movimiento, las nuevas tecnologías, dominadas con destreza por ambos bandos, hace que la "generación Pepsi" ponga en jaque al gobierno de Dominique de Villepin.
"Ganamos la batalla en Internet; por eso el movimiento no pierde su importancia", afirma Valerio Motta, coordinador del blog www.stopcpe.net en contra del la reforma laboral. Su blog es un espacio colectivo conectado por vínculos a otros similares de otras regiones en el que se pone en línea los últimos acontecimientos de la pulseada entre el gobierno y los estudiantes.
Más impulso
Entre 1968 y 2006, los métodos de discusión cambiaron, pero curiosamente la determinación de los estudiantes de hoy, pertenecientes a una generación que no reivindica las ideologías que estuvieron presentes hace cuatro décadas, parece más fuerte.
Para Michel Offerlé, profesor de Ciencia Política de la Sorbona y especialista en movilizaciones, es evidente que Internet y los celulares están en el centro de la movilización. "En 1968, la radio fue muy importante. Ese año, las manifestaciones fueron relatadas en vivo. Eso ayudó a que los estudiantes lograsen reagruparse y movilizarse", recordó Offerlé.
¿Qué lugar ocupa Internet? Todos. Allí se explica, se debate y se informa sobre cuál será el próximo movimiento con los beneficios de la instantaneidad de la transmisión y la cercanía virtual que hace que unos y otros puedan encontrar argumentos para confirmar sus posiciones.
"Tenemos más de 20.000 mensajes en nuestro blog. ¡Es enorme! Por primera vez en Francia, la gente busca hacerse una opinión sobre un problema social y utiliza Internet", afirmó Motta.
¿Cuántos sitios o blogs hay en línea actualmente? Difícil dar una respuesta. Los sitios a menudo responden a un partido político o sindicato, como el UNI, unión de estudiantes de derecha, www.uni.asso.fr, que ofrece un vínculo a una sección dedicada al CPE.
Se puede encontrar en otra parte del ciberespacio el sitio de los jóvenes socialistas, que ofrece su argumentación en contra del CPE (www.mjsfrance.org).
El servicio de comunicación del primer ministro Villepin comprendió también dónde tiene lugar realmente la batalla por el CPE. Las manifestaciones son para las fotos. Internet es para convencer.
Tarea dificultosa
¿Cómo hacer para revertir las opiniones negativas sobre el CPE cuando, según encuestas, el 68% de los franceses está en contra?
"Combatir la desinformación con información", parece haber respondido el primer ministro, que puso a disposición en su sitio www.premier-ministre.gouv.fr una sección especial dedicada a desmentir lo que se dice sobre la iniciativa del gobierno.
El diario argentino La Nación quiso saber cuántas visitas recibió el sitio en las últimas semanas, pero los servicios del primer ministro no respondieron al pedido.
Sin embargo, este diario sí pudo constatar la cantidad de respuestas y reacciones en los blogs al tema del CPE.
Estas ascienden en los últimos siete días a 20.000, como lo afirmó Motta, una cifra considerable si se tiene en cuenta, como lo explicó Offerlé, que "todo movimiento de contestación es minoritario, incluso las revoluciones".
La clave del éxito, por supuesto, también pasa por un buen posicionamiento en los motores de búsqueda, como Google o Yahoo, para lo cual se requiere pagar o lograr que el sitio reciba la mayor cantidad de visitas posibles. En este último caso, el ingenio y la originalidad priman.
"Nosotros no pagamos para aparecer entre los primeros; eso lo hacen los del UMP [partido oficialista]. Es la convicción contra el dinero; esa es la batalla en Internet, donde incluso sin dinero se puede ganar una guerra mediática", se entusiasmó Motta.
Entre los sitios visitados se puede encontrar uno con un diseño similar al de la enciclopedia libre Wikipedia, www.cpewiki.info.
Sin embargo, la vedette son los sitios en los que se pone a disposición los videos de aficionados filmados durante las manifestaciones, entrevistas a responsables sindicales o cortometrajes satíricos sobre la vida regida por el CPE.
La prensa tampoco quiso quedar fuera del movimiento, consciente de que los que hoy debaten son sus lectores de mañana.
Tanto Libération (www.liberation.fr) como Le Monde (www.lemonde.fr) abrieron sus espacios y es posible enviar fotos tomadas durante las manifestaciones o registros de audio de todo tipo si tienen alguna relación con la noticia.
Más allá del desenlace del actual conflicto, hay un hecho que quedó muy claro: las nuevas tecnologías e Internet ya demostraron que ocupan un espacio ineludible en las movilizaciones del siglo XXI. Y en el caso francés, se han erigido en una herramienta sin igual que está poniendo en jaque al gobierno francés.
Por Patricio Arana (Diario La Nación)
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