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Argentina.- "La sociedad está muy dispuesta a resolver la brecha digital"
21.09.2007
Nota publicada por César Dergarabedian, Infobaeprofesional.com

Classmate PCE. Kaufman habló con Infobaeprofesional.com sobre las políticas estatales para facilitar el acceso de la población a las tecnologías de la información.

¿Cómo se encuentra la Argentina ante otros países de la región en relación a la brecha digital y a la adopción de Internet? En una mirada rápida puedo ver que la población (y sobre todo los jóvenes de todas las clases sociales) van adoptando las TIC (se incluye la telefonía celular) y van accediendo a Internet a través de sus computadoras o de las rentadas por hora.

Si bien no estamos encabezando esta tendencia en América Latina, la alta alfabetización general de nuestra población la hace potencialmente muy predispuesta a ir resolviendo la brecha y accediendo a Internet.

Desde otro punto de vista, si quiero ser más rigurosa, descubro que no existen parámetros confiables para hacer esas comparaciones. Los disponibles no responden al modo en que sociedades como las nuestras van adoptando las TIC. Pongo dos ejemplos: No podemos hablar de “brecha” en los mismos términos si los indicadores utilizados incluyen el uso de la telefonía celular o no; y tampoco resultaría pertinente medir el acceso a Internet en función de cuántas computadoras conectadas se tienen en propiedad (individual o en el trabajo). En nuestros países podemos ver tendencias que privilegian la renta del uso antes que la propiedad (mediante el acceso en locutorios y cybercafés). Sobre el tema acaba de salir un libro muy recomendable escrito por Susana Finquelievich y Alejandro Prince: “El (involuntario) rol social de los cibercafés”, editado por Dunken y disponible on line.

Estas variables modifican enormemente los resultados del análisis. Recomiendo enfáticamente los análisis realizados por Petri Rouvinen, (2004, “Diffusion of Digital Mobile Telephony”. WIDER . United Nations University. World Institute for Development Economics Research. Copyright Research Paper No. 2004/13. Are Developing Countries Different? JEL classification: L96, O30, O10. En http://www.wider.unu.edu/publications/rps/rps2004/rp2004-013.pdf ) quien ha construido un modelo complejo basado en el “Modelo Gompertz”, donde incluye entre otros usos, la telefonía celular. Desde ese modelo, Rouvinen concluye que, respecto a países como los nuestros, lo que se está viendo es que existe una mayor necesidad de innovaciones complementarias (no técnicas), entendidas como servicio agregado según necesidades puntuales. Desde estas otras miradas podríamos recategorizar lo que denominamos “Brecha Digital” y medir el desarrollo entre países de la región de otra manera.

En definitiva, debemos generar nuestros propios indicadores para poder medir cómo nos vamos posicionando los unos en relación a los otros. Para ello debería existir una labor académica destinada a la generación de metodologías apropiadas a lo producido y apropiado en la región.

¿Existe desde el Estado nacional una política de inclusión digital? Si es así, ¿cuáles han sido sus resultados desde 2003 a esta parte?
Tal como mencioné, existe una sociedad muy dispuesta a ir resolviendo la brecha digital por si misma. Deberían implementarse políticas que acompañen este impulso realmente interesante. Esto es muy difícil pero hay que intentarlo. El desafío de gestionar la naturaleza altamente cambiante de la apropiación social de las tecnologías es algo con lo que se enfrentan la mayoría de los gobiernos, con dificultades significativas. Yo confío que este reto sea asumido por nuestro gobierno.

Por otra parte, el Estado nacional ha lanzado una suerte de coordinación entre organismos que trabajan con temas ligados a TIC e impulsa iniciativas varias. Sería importante aumentar su formalidad e incluir en ese espacio a otros actores claves como los económicos y académicos, entre otros. Ya hay varios países en América Latina que han evolucionado en dicho sentido con éxito.

¿El Estado debe establecer una política que apunte a reducir la brecha digital? ¿Debe intervenir en ese sentido en el mercado? ¿O sólo debe limitarse a dar libertad de acción a los actores del mercado?
El Estado debe participar coordinando políticas y acciones no sólo con el mercado sino también con otros actores claves como universidades, ONGs y otras asociaciones civiles. La disyuntiva no debería ser sólo el Estado o sólo el mercado.

¿Por qué opino que deben existir políticas asociadas? Porque la apropiación de tecnología ya es un hecho por parte de la sociedad y estos fenómenos han adquirido grados de autonomía que requieren, como toda realidad compleja, la convocatoria y la gestión coordinada entre muchos. Para ello habría que formalizar una Agenda Digital Multisectorial que goce de formalidad y marco legal en lo general pero que también vaya generando Microagendas Digitales Multisectoriales en emprendimientos territoriales. Sobre este tema acabo de publicar un libro con otros autores, llamado “Políticas Públicas y Tecnología. Líneas de Acción para América Latina” (Ed. La Crujía). También estamos generando un espacio (Foro de Gobierno Electrónico) en la Universidad de San Andrés donde nos encontramos debatiendo estos aspectos de estas políticas. Este espacio es multisectorial.

¿Cómo evalúa la experiencia de los planes Mi PC 1 y 2? ¿Cuáles fueron sus aciertos y sus fallas?
Tener una PC personal ayuda, nadie podría negarlo. Habría que completar esos planes con otras acciones que acompañen la apropiación impulsada por la propia población. Ajustando el análisis podemos ver que, desde usos básicos, el aprendizaje y apropiación de TIC tiene un componente altamente autoformativo. Es probable que una alfabetización básica se de de una forma más natural en entornos sociales como los locutorios. Allí se van generando acciones de apoyo solidarias entre encargados y usuarios que deberían ser aprovechadas y potenciadas desde las políticas públicas. Sin embargo, si pretendemos que nuestros actores sociales y económicos ganen en competitividad, esto no es suficiente. Hay que desarrollar políticas de formación y creación de incentivos junto a la entrega de tecnología.


¿Cómo evalúa la experiencia de los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTCs) creados en la década del ´90? ¿Cuáles fueron sus aciertos y sus fallas?
Lo sucedido fue coherente con las nefastas políticas de esa década. Tal como se sabe, se crearon 1.700 Centros con seis computadoras, fax y scanner, cada uno . El resultado fue, en la mayoría de los casos, la apropiación ilegal de PCs o su abandono al desuso o un sinsentido porque no estaba prevista la conectividad. No se realizaron monitoreos y, al poco tiempo, la capacitación en TIC quedó huérfana de sostén oficial. Como suele suceder con este tipo de políticas, se gastaron sumas millonarias con impacto mínimo. Sin una colaboración efectiva mediante gestiones asociativas con las comunidades beneficiarias, con las empresas proveedoras, con proveedores de formación, como las universidades, que podrían garantizar interacciones positivas en aras del desarrollo individual y social, terminan siendo emprendimientos que desbordan la capacidad de gestión de los gobiernos. Cada uno de estos CTCs debió desarrollar un mundo en sí mismo, diferenciado por el perfil de las necesidades y características de la población circundante. Para este tipo de acciones es para lo que necesitamos Microagendas Digitales Multisectoriales. De otro modo, el Estado deja iniciativas a la deriva, como fue el caso mencionado. Pero si queda sólo el sector privado, el resultado son Cajas Negras de interacciones cuya morfología nos son desconocidas y donde dejamos a nuestros jóvenes y niños a la deriva.

¿Cuáles deberían ser las acciones de un plan de inclusión digital?
Hay que comenzar por generar una Agenda Digital Multisectorial que formule políticas formalizadas, Pero, paralelamente, deben instarse acciones sobre Microagendas, como las comentadas, las que deberían ser coordinadas dentro de este gran paraguas de la Agenda multisectorial mayor.

¿Cree que el proceso de inclusión digital está sólo en el nivel de discurso y no de la puesta en práctica?
El proceso de inclusión digital es pura práctica sin discurso por parte de la comunidad que no piensa que está resolviendo la “brecha digital” cuando usa su celular, manda e mails, produce blogs, etc.
Del lado gubernamental, existen iniciativas que requerirían ser desarrolladas y coordinadas de una manera más contundente, considerando la complejidad de estos temas, tal como he mencionado. El país ha firmado una serie de compromisos internacionales para impulsar políticas. Internamente, si bien existen áreas y funcionarios con interés para que estos temas sean desarrollados, todavía queda pendiente una mayor centralidad de los mismos en la Agenda pública.

Según el Barómetro Cisco, el 90 por ciento de las conexiones de banda ancha se concentran en cuatro distritos. ¿Qué acciones deberían tomarse para aumentar la penetración en otros distritos y regiones?
Implementar las acciones relacionadas con el “acceso universal”.

¿Las empresas no deberían asumir una parte de responsabilidad social para extender la conexión de banda ancha a zonas y regiones donde escasea?
Los fondos destinados al “acceso universal” se encuentran en los balances de las empresas. Habría que incentivar las políticas que permitan llevar a la práctica las disposiciones legales. Se trata sólo de implementar políticas ya sancionadas y no de acudir a la “responsabilidad social” de las empresas como si estuviéramos en el punto cero.

¿Faltan profesores con formación en informática en el país? Si es así, ¿cuántos serían necesarios para un proceso de inclusión digital?
Habría que distinguir qué se quiere decir con “inclusión digital”. Si se trata de alfabetizar mínimamente para acceder a Internet, enviar un e mail, usar telefonía IP, bajar música, enviar imágenes, chatear, yo diría que no hacen falta muchos profesores ya que estas competencias forman parte del conjunto de autoformación que se va dando de manera solidaria en entornos sociales y familiares (en éste último caso, de los jóvenes hacia los que ya no lo son).

Ahora, si se pregunta sobre la inclusión digital en tanto competencias que apuntan al desarrollo tecnológico y a distintas formas de innovación relacionadas, por supuesto que se requieren profesores y modificación de las currículas. Europa ha cambiado sus programas desde el preescolar, bajo ópticas de formación permanente que suponen alentar esfuerzos de autoformación más referidos a la “capacidad de aprender” que al conocimiento de contenidos concretos, excepto en lo que hace a las matemáticas, a la expresión escrita y al uso de algunas herramientas tecnológicas. Como ejemplo menciono el Libro Verde Green Paper Living and working in the Information Society. PEOPLE FIRST COM(96) 389.

Respecto al desarrollo económico ligado a TIC, las universidades deberían tener políticas de incentivo para el ingreso a esas carreras, con la salvedad de que para ver resultados en este sentido hay que esperar algunos años.

¿Cuál es el estado de las computadoras en las escuelas argentinas? ¿Cuántas de ellas están estropeadas o funcionan mal?
También en este caso habría que pensar en un “plus”.No importan cuántas computadoras tengan las escuelas. Si bien las computadoras son importantes, existen dificultades mayores. Habría que salvar el abismo entre los jóvenes, nativos digitales, y sus maestros, tema que constituye una preocupación universal.

Por otra parte, si las computadoras son utilizadas como un curso más y no como unas herramientas de acceso permanente para cumplir una multiplicidad de objetivos, las computadoras no sirven. Mientras se manejen como un patrimonio a cuidar y no como un medio disponible en forma permanente y en horarios amplios (no sólo para los estudiantes sino también para su grupo familiar y vecinos), las computadoras disponibles serán un capital desperdiciado. Paralelamente, las relaciones entre alumnos y maestros debería cambiar sustancialmente. Si se produce un empleo intensivo de estos nuevos medios tecnológicos, quedarían habilitados los canales para permitir la contrastación de la información y contenidos ofrecidos por los docentes, lo que enfrentaría a estos últimos a tareas mucho más complicadas que el de querer imponer la autoridad y contenidos premoldeados. Estamos nuevamente en el campo de pensar las políticas que serían necesarias para fortalecer, en este caso, nuestros sistemas de enseñanza.

Perfil
Ester Kaufman es abogada, con un Master en Ciencias Sociales. y un posgrado en "Planificación y Gestión de Proyectos de Cooperación para el Desarrollo en los Ámbitos de la Educación,la Ciencia y la Cultura". Es experta en planificación, gestión y auditoría de proyectos de cooperación internacional ligados a TIC. Especialista en temas ligados a Sociedad de la Información y Gobierno Electrónico. Especialista en redacción y coordinación de redactores de casos de decisión crítica referidos a instituciones públicas (preparación, y guía en la escritura, por docentes de la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard). Experta en gestión colaborativa, producción y evaluación de contenidos digitales para sitios web gubernamentales. Especialista en temas ligados a antropología jurídica e institucional. Especialista en derecho administrativo.

Hoy es Coordinadora del Foro Argentino de Gestores de Información y Contenidos para Sitios Web gubernamentales. Oficina Nacional de Tecnología Informática (ONTI) e INAP. Subsecretaría de la Gestión Pública (Jefatura de Gabinete de Ministros. Argentina). Más información en http://www.esterkaufman.com.ar/sitios/kaufman/curriculum.htm
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Publicado por JorgeS el Septiembre 21, 2007 03:55 PM