Internet ha tenido una importante evolución desde su masificación, a mediados de los noventa, que concuerda con el progresivo aumento del uso de los computadores personales en empresas, gobierno, entidades de educación y, posteriormente, en hogares.
Desde esos años, a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) se les atribuye el protagonismo de los grandes cambios y transformaciones de la sociedad a punto tal que, a nuestro tiempo, se le conoce como “Sociedad de la Información o del Conocimiento”.
La presencia de las TIC en cualquier actividad humana es imparable y su utilización está provocando un cambio positivo en la sociedad y, en consecuencia, una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos. Las TIC, incluso, han influido directamente en el desarrollo del Gobierno Electrónico desde hace ya algunos años.
El reporte del Wold Economics Forum mide el "Índice de Disponibilidad de Red" de 115 países es decir, el grado de preparación que tiene un país para participar y beneficiase de los desarrollos en tecnología de información y comunicación. Para esto, considera el desarrollo y uso que hacen de ellas los gobiernos, las empresas y los individuos considerando, además, el ambiente macroeconómico y regulador favorable para su desarrollo.
Según un estudio realizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile, a través de su proyecto WIP –World Internet Proyect (http://www.wipchile.cl), liderado por el Center for the Digital Future de la Universidad de Southern California, la penetración de Internet en la sociedad chilena tiene un crecimiento del 36%, mientras que, Argentina, tiene niveles comparados con Italia y España, que son de, aproximadamente, un 15%.
TV e Internet
Los usuarios con acceso y uso de Internet dedican menos horas semanales a ver TV o escuchar radio y más horas a leer diarios, que quienes no tienen acceso. Pareciera que Internet y la Televisión son tecnologías que compiten por la misma cantidad de tiempo, más allá de las variables demográficas tradicionales (sexo, edad, ingresos).
Respecto al hecho de que los usuarios de Internet dediquen más horas a leer diarios que quienes no tienen acceso, puede decirse que está relacionado con el nivel socioeconómico y educacional promedio, como con el hecho de que, frente al computador, se ejercen activamente las funciones de lectura y escritura. Se puede deducir entonces que, dependiendo del tipo de contenido que ofrecen los diversos medios, influye en el tiempo que los usuarios y no usuarios les dedican.
Otra hipótesis que surge es que Internet es un fenómeno eminentemente generacional, donde el mayor grupo de usuarios son jóvenes y adultos jóvenes y que su uso va disminuyendo a mayor edad.
Muy diferente es el panorama actual al de los años noventa. En aquella época, quienes utilizaban tempranamente Internet eran conocidos como “nerds” y se auguraba un aislamiento y la destrucción de los vínculos sociales en el futuro.
Hoy en día, en cambio, se ha masificado tanto el uso de Internet y de las TIC que se fue integrando a la vida cotidiana de las personas y, en varios aspectos, hasta ha reforzado los hábitos ya existentes como sus vínculos sociales. De hecho, más de la mitad de las personas cree que Internet ha mejorado bastante su productividad en el trabajo y las dos terceras partes cree que su rendimiento en los estudios también ha mejorado ‘algo’ o ‘bastante’.
Por otro lado, para algunas personas, en la época de la globalización actual, este cambio tecnológico, lejos de constituir una poderosa herramienta para aminorar las desigualdades sociales, las amplifica, ya sea aumentando las brechas existentes (intergeneracionales, sociales, educativas, urbanas y rurales) o generando nuevas como los “alfabetizados” y los “analfabetos digitales”.
Pero ¿cómo todo este avance tecnológico podría producir en nuestras sociedades un aumento de la brecha digital entre “ricos” y “pobres” y/o entre gente de edades mayores a 55 años que son quienes menor acceso y/o uso hacen de las TIC?.
Quizás es una pregunta a responder en algunos pocos años, cuando se vea si los servicios que las TIC e Internet ofrecen, satisfacen las necesidades de ese sector o bien, aquellas personas de menores estratos socioeconómicos, vean mermado o no su progreso debido a ser unos “analfabetos digitales”.
Un principal uso que dan los adultos mayores en Chile a Internet es para aspectos de cercanía con sus familiares y fundamentalmente con sus nietos (Correo Electrónico y Mensajería Instantánea). Según los expertos, esto los ayudaría a continuar como participantes activos en sus propios procesos económicos. Esa suerte de autosuficiencia, más un "tiempo" de intensa actividad placentera, traería como consecuencia inmediata una mejor calidad de vida para ellos.
Apoyo de Planes Gubernamentales, Empresariales y de entidades educativas, cumplen un rol fundamental y algunas iniciativas locales ya se han implementado con éxito en pro de la búsqueda de disminuir el "analfabetismo digital”.
Por Jaime Amigo, Snoop Consulting
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